LEYÉNDOME CON LAS MANOS

Existen algunos fugaces momentos en la vida en los que el texto escrito en nuestro cuerpo se convierte en Braille para la mano cierta. Lecturas inolvidables que nos descubren poemas ocultos .
Una vez develados , podemos recitarlos una y otra vez a nuestro antojo.



Lector ciego dijo
SI
23 Octubre 2007 | 03:38 PM