Ni siquiera importa quién
Sólo el ansia la tensión el anhelo
Esa copa seminal que aún vacía clama por más
Jamás estará llena
El corazón sangrante jadeando por alcanzar la delusión inútil la misma siempre
Y siempre tan diferente
Una nueva construcción
Incrustada en el alma desde el primer suspiro
Finalmente comprender que no fue no es no será nunca
Sólo el ansia la tensión el anhelo
Ya sin esperanza ni temor